Él no me quiere, ¿qué hacer?
No hay nada más cruel que pensar que has conocido al hombre de tus sueños y que él te diga, cuando la cosa se pone seria, que no te quiere. Durante semanas flotabas en una nube y veías el mundo de color de rosa. Habíais quedado varias veces, os habíais acercado y ya te imaginabas cómo podría ser lo vuestro y adónde iríais de vacaciones el próximo verano. Él todavía era algo dubitativo, pero pensabas que ya funcionaría. Y entonces llega la certeza: él no me quiere.

Esa certeza es como un puñetazo en el estómago: el mundo que acababa de abrirse se derrumba ante ti y de pronto te encuentras frente a un muro.
Él no me quiere: ¿luchar?
Estuvimos juntos cuatro semanas, fue intenso y pleno, y se suponía que nunca acabaría. Hoy, la certeza: él no me quiere. Esta certeza es dolorosa, cuesta digerirla y, de entrada, no se entiende. En realidad pensaba que encajábamos y, de pronto, ya se había acabado. Todavía no sé cuánto durará el dolor ni si podré volver a conocer a alguien. Ahora mismo no soy capaz de imaginar nada más. La sensación es sencillamente terrible y vacía.
Él no me quiere: cómo superarlo
Cuando dice que no me quiere, me quedo sin voz. Me ha golpeado al instante. Esto no puede ser. Hace nada estábamos juntos y ahora quiere irse para siempre.

No esperaba que hoy fuera nuestro último día juntos. El fin de semana ya nos había imaginado en el cine y no pensaba que ya se acabaría. Todavía está ante mí. Acaba de decirlo. Sé que pronto saldrá por la puerta de casa y sé que no puedo evitarlo. Él simplemente no me quiere y no puedo obligarle a quererme. Duele, sé que esto puede pasar, pero siento como si me fuera a desgarrar. Que él no me quiera es terrible, me siento como si me destruyera, pero sé que mañana la vida sigue.